Traducir tu web con un plugin no es vender en varios países. Vender en varios países es que un cliente en México pague en pesos sin fricción, que Google muestre la versión correcta en cada país y que la web cargue igual de rápido en Bogotá que en Berlín. Este checklist es lo que reviso en cada proyecto internacional.
Checklist: lo imprescindible
- Un idioma por URL, nunca mezclados.
/precios/en español y/en/pricing/en inglés. La misma URL con dos idiomas a la vez confunde a Google y a las IAs: ninguna versión posiciona bien. - hreflang ES/EN + x-default. Cada página debe declarar sus versiones de idioma. Sin esto, Google muestra la versión española a un cliente de Texas y pierdes la venta.
- Moneda y pago locales. Precio en EUR con cobro en USD, MXN o GBP por Wise/Revolut/PayPal. Pedir a un mexicano que pague como un español es pedirle que se vaya.
- Velocidad global, no solo local. Sin base de datos ni plugins pesados: HTML estático servido desde CDN. Mi objetivo es menos de 1 segundo en cualquier continente, con Core Web Vitals 95+.
- Schema con área de servicio real. El
areaServeddel schema debe listar los países donde vendes de verdad. Es lo que leen Google y las IAs para recomendarte fuera de tu país. - Contacto que funcione a 8.000 km. WhatsApp internacional, email con respuesta en 24 h y formulario que no pida “provincia” a quien vive en otro continente.
Dos casos reales de mi mesa
Restaurante en Valladolid con carta en inglés. Turistas que buscan “paella Valladolid” en Google y preguntan a ChatGPT dónde comer. Web bilingüe espejada ES/EN, reservas online y SEO local: el inglés no es decoración, es el 30 % de su clientela potencial. Caso completo en mis proyectos.
Clínica estética con app de gestión. Pacientes que reservan desde la web y reciben recordatorios automáticos, da igual si están en España o fuera. La web vende en dos idiomas; la app organiza citas, ingresos y chat. Menos llamadas, menos ausencias.
El error más caro: el traductor automático como estrategia
El plugin que traduce tu web en un clic genera URLs duplicadas, textos que ningún nativo firmaría y cero adaptación cultural (precios, garantías, formas de pago). Google lo detecta como contenido de baja calidad y las IAs no lo citan. Traducción humana en las páginas que venden; el blog puede esperar.
Si vendes (o quieres vender) en más de un país, lo primero es una web pensada para eso desde el día uno, no parcheada después. Te digo si la tuya lo está: landinowebs@gmail.com.