Hablamos antes de cobrar
Antes de empezar nada, hablamos. Me cuentas tu idea, te explico cómo la haría, y si los dos vemos que tiene sentido, arrancamos. Sin presión, sin compromiso.
Me llamo Daniel, soy Ingeniero Informático graduado hace varios años en la Universidad Politécnica de Valencia, y detrás de Landinowebs. Trabajo con personas y negocios que necesitan una web o app bien hecha, sin pagar de más ni tratar con agencias pesadas. Landinowebs es mi manera de trabajar en remoto desde España con clientes en cualquier parte del mundo: trato directo, precio cerrado y cobro solo cuando estés contento.
Hago webs y apps desde hace años. Y la inteligencia artificial ha cambiado esto de verdad, pero con un matiz importante: la IA no te hace el trabajo entero. Lo que sí hace es quitarte de encima un montón de procesos tediosos que antes te comían horas: generar variantes de diseño, revisar código, hacer borradores, documentar, montar piezas repetitivas. Ahora esos procesos se hacen en minutos. Es una herramienta brutal cuando sabes lo que estás haciendo, y un desastre cuando no.
Y aquí viene lo que casi nadie comenta: cuanto más sabes de código, mejor usas la IA. No es que la IA te sustituya, es que te potencia. Cada vez que aprendes algo nuevo, cada vez que dominas mejor tu stack, la IA se vuelve más útil para ti y los proyectos que puedes hacer son más grandes, más rápidos y mejores. Hace cinco años había cosas que ni me planteaba ofrecer a una pyme porque eran inviables en tiempo y precio. Hoy, con la misma base de conocimiento bien aprovechada, son proyectos reales. El conocimiento se acumula, no se sustituye.
Y sin embargo, la mayoría de freelancers y agencias tienen acceso a las mismas herramientas de IA que yo, y aun así han seguido cobrando lo mismo que hace tres o cuatro años. No han movido un céntimo sus tarifas, como si la IA no existiera para ellos. El cliente final paga igual que cuando todo era más lento, más manual y más caro de producir. Y eso, siendo franco, no me parece justo.
Landinowebs nace con ese objetivo: cobrar lo que de verdad cuesta hacer el trabajo hoy, no lo que costaba hace 4 años. Si te puedo cobrar 350 € por una landing en vez de 1.500 €, te la cobro a 350 €. Si te la puedo cobrar a 600 € porque es más compleja, te la cobro a 600 €. Lo que firmamos al inicio es lo que pagas, y cobro el 70 % solo cuando la ves terminada y estás contento. Así de simple.
Antes de empezar nada, hablamos. Me cuentas tu idea, te explico cómo la haría, y si los dos vemos que tiene sentido, arrancamos. Sin presión, sin compromiso.
Tu web o app se construye desde cero, pensando solo en ti. No es una plantilla tuneada, es un proyecto único, con tu marca, tu estilo y tus necesidades.
Te paso un presupuesto cerrado por escrito: alcance, plazo y precio. Sin extras a última hora, sin márgenes inflados, sin letra pequeña. Lo que cuesta hoy hacer el trabajo, no lo que costaba hace 4 años.
Primero acordamos el precio por escrito, luego pagas un 30% para arrancar, y el 70% restante solo cuando veas la web terminada y estés contento. Si algo no te convence, lo cambio hasta que quede como tú quieres.
Hay una forma de hacer webs y apps que se ha perdido: hablar las cosas con calma, hacerlas bien a la primera, y cobrar solo cuando el cliente está contento. Eso es lo que hago.
Me cuentas tu idea, te explico cómo la haría, y si los dos vemos que tiene sentido, empezamos. Sin presión, sin compromiso, sin tecnicismos raros.
Nada de plantillas ni de catálogos. Tu web o app se diseña y se construye pensando solo en ti, en tu negocio y en la gente que la va a usar.
Las mismas herramientas con las que se hacen las webs de las grandes marcas, pero te lo cuento como si fueras a explicarlo tú en una cena.
Si lo que necesitas es una app, la hago para iPhone, Android y navegadores desde un mismo código. Sale más barato, se mantiene mejor y tu cliente la usa donde quiera.
Primero acordamos el precio por escrito, luego pagas un 30% para arrancar, y el 70% restante solo cuando veas la web terminada y estés contento. Si algo no te convence, lo cambio hasta que quede como tú quieres.
No desaparezco al cobrar. Los primeros 15 días cualquier cambio pequeño va incluido (textos, fotos, ajustes; no rediseños). Y después, mantenimiento opcional desde 25 €/mes (2,5 h de cambios pequeños) o 50 €/mes (5 h, válidos para cambios grandes). Sin permanencia.
Si has mirado otras webs, habrás visto presupuestos de 1.000 €, 2.000 € o más. Es normal que pienses: ¿dónde está la trampa? No la hay. Te explico por qué mis precios son los que son — y por qué trabajo en remoto desde España para clientes en toda España, Europa y LATAM.
No tengo oficina, no tengo comerciales, no tengo equipo de 5 personas que pagar. Soy yo, Daniel, programando tu web directamente. Eso recorta el coste sin recortar la calidad.
La IA no me hace el trabajo entero, pero me quita de encima un montón de procesos tediosos: variantes de diseño, revisiones de código, borradores, documentación. Cosas que hace 2 años tardaban 1 semana, ahora tardan un día. Y cuanto más sé de código, más le saco partido: cada cosa nueva que aprendo hace que la IA sea más útil para mí y los proyectos que puedo hacer, más grandes. Ese ahorro te lo traslado a ti, no a mi cuenta de resultados.
Tu web la escribo desde cero, sin themes de WordPress ni constructores visuales limitados. Eso me da control total sobre el rendimiento, la seguridad y el SEO, y me permite cobrar solo por el trabajo real.
Una landing sencilla puede salir por 350 €. Una web corporativa media ronda los 450-600 €. Un proyecto a medida puede pasar de los 1.000 €. El precio se ajusta a lo que tú necesitas, no a una tarifa fija que a veces sobra y a veces se queda corta.
Precio cerrado por escrito, sin extras a última hora, sin suplementos por "complejidad" que nadie te había explicado. Si algo cambia, lo hablamos antes de tocar nada.
Detrás de cada web y app hay un montón de tecnología. Yo la uso para que tu proyecto funcione como la seda. Tú no tienes que entenderla: solo disfrutar del resultado.
Tu web carga en menos de 1 segundo. Google lo premia, tus clientes no se van a la competencia.
Móvil, tablet, portátil, smart TV. Se adapta sola, sin que tengas que hacer nada.
Hago todo lo que se sabe que funciona para que tu web tenga la mejor señal posible ante Google y las IAs (Schema.org, llms.txt, contenido bien estructurado). Al final lo decide Google, y a veces funciona y otras no, pero al menos no te vendo humo: tu web queda en las mejores condiciones técnicas.
Si lo que necesitas es una app, la hago para iPhone, Android y web desde un mismo código. La mitad de coste, el mismo resultado.
Las mismas herramientas que usan las grandes marcas. Tu web no se cae, no se hackea, no se rompe.
Código limpio y entregable. Si un día quieres cambiar de proveedor, no estás atado a nadie.
Trabajo con el lenguaje y el framework que mejor encaje con tu proyecto. Para el backend, Firebase y Supabase: rápidos, seguros, sin servidor que mantener.
La web la hago yo, en remoto desde España. Tú puedes estar en cualquier parte del mundo. Da igual el país, el idioma o la zona horaria: si tienes un proyecto de web o app, hablamos.
Trabajo con clientes en Europa, LATAM, USA, Canadá, Reino Unido, Oriente Medio y Asia. Si tu país no está en mi web, no te preocupes: contéstame igualmente.
Hablo español e inglés con fluidez. Si lo prefieres, trabajo enteramente en tu idioma. Para mercados de habla no inglesa, uso herramientas de traducción profesional.
Trabajo con EUR por defecto (transferencia SEPA, sin comisiones). Si prefieres pagar en USD, GBP, MXN, ARS, COP, CLP u otra moneda, uso Wise o Revolut para que el tipo de cambio sea justo. Las comisiones de conversión (~1 %) se acuerdan antes o las asumo yo si compensa. Sin sorpresas en el importe final.
Mi base está en España (CET), pero coordino con tu horario para llamadas, WhatsApp y entregas. La diferencia horaria nunca es un problema para un proyecto bien planificado.
WhatsApp, llamada de teléfono o email, lo que te sea más cómodo. Tú eliges el canal, yo me adapto.
Presupuesto cerrado por escrito en español o inglés, según prefieras. Con alcance, plazos, precio y forma de pago claros. Sin sorpresas.
Significa que vienes de donde casi nadie me busca todavía, y eso me encanta. Escríbeme, cuéntame qué necesitas, y vemos si tiene sentido trabajar juntos. Si no encaja, te recomiendo a alguien de mi confianza sin problema.
Escríbeme sin compromisoMe escribes, hablamos, y si encajamos te paso un presupuesto cerrado en 24 h. Una vez acordamos el precio por escrito, pagas un 30% para arrancar. El 70% solo cuando estés contento con el resultado.