Si eres un negocio en España y buscas a alguien que te haga la web, el problema no es encontrar desarrolladores: es saber cuál es serio antes de pagarle. Yo soy desarrollador web freelance en España, así que escribo esto con conflicto de interés declarado. Para compensarlo, incluyo al final los casos en los que NO deberías contratarme. Empezamos por las 7 preguntas.
1. ¿Me pasas el presupuesto cerrado por escrito?
Si la respuesta es “ya veremos según avance” o “te paso una estimación”, para. Un profesional serio te entrega alcance, plazo y precio total por escrito antes de empezar. Sin eso, el “presupuesto” de 800 € se convierte en factura de 2.400 € con “imprevistos”. Yo entrego el presupuesto en menos de 24 horas y lo que firmamos es lo que pagas.
2. ¿Veo algo antes de pagar?
El mockup antes del primer pago es la mejor garantía que existe: ves la dirección del diseño sin compromiso. Si te piden el 50-100 % por adelantado a ciegas, estás financiando su riesgo, no el tuyo. Mi modelo: mockup gratis, 20 % para arrancar, 80 % cuando la web está en tu dominio y estás contento.
3. ¿La web es mía de verdad?
Tres cosas que preguntar: ¿el dominio está a mi nombre?, ¿me entregas el código fuente?, ¿puedo irme con otro profesional sin pagar “rescate”? Si alguna respuesta es no, no es tu web: es un alquiler. Conmigo las tres respuestas son sí, por escrito.
4. ¿Qué incluye el precio en SEO y velocidad?
En 2026 una web sin SEO técnico es una web a medias. Pregunta por: Core Web Vitals (tiene que estar en verde, 90+), Schema.org, sitemap y llms.txt para IAs. Y pide un dato: según Google, el 53 % de los usuarios abandona una web móvil que tarda más de 3 segundos en cargar. Si el desarrollador no habla de velocidad con números, no la está midiendo. Mis webs cargan en menos de 1 segundo.
5. ¿Cuánto me va a costar al año, no solo hoy?
La pregunta que casi nadie hace y más dinero ahorra. Una web de 300 € con 100 €/mes de mantenimiento “obligatorio” cuesta 1.500 € el primer año. Una web de 600 € sin mantenimiento obligatorio cuesta 600 €. Pide el coste total a 12 meses por escrito. El mío: la web + 0 € si la mantienes tú, o 25-50 €/mes sin permanencia si la mantengo yo.
6. ¿Quién me atiende durante el proyecto?
En una agencia hablas con un comercial, luego con un project manager, y programa un junior que no conoces. Con un freelance hablas siempre con la persona que programa tu web. Eso no es solo comodidad: elimina los malentendidos que retrasan proyectos semanas. Pregunta años de experiencia programando, no años “en el sector digital”.
7. ¿Qué pasa si no me gusta el resultado?
La respuesta seria incluye rondas de corrección y una salida digna si no hay encaje. Desconfía del “todo cambio se factura aparte” y del “no hay devoluciones”. En mi caso: corrijo hasta que quede como quieres antes del cobro final, y si tras varias rondas no hay manera, lo hablamos y no te facturo un trabajo que no has aprobado.
Cuándo NO contratarme (honestidad obligatoria)
- Si necesitas una tienda online con 500 referencias y logística compleja: necesitas un equipo, no un freelance. Te recomiendo a alguien de confianza
- Si quieres la web “para ayer” con materiales que aún no existen: ningún profesional serio te promete eso
- Si buscas lo más barato posible pase lo que pase: una plantilla tuneada de 99 € te saldrá más cara en 6 meses, pero si el presupuesto manda, prefiero decírtelo que venderte humo
El resumen en 30 segundos
Presupuesto cerrado por escrito, mockup antes de pagar, código y dominio tuyos, velocidad medida con números, coste anual claro, trato directo con quien programa, y salida digna si no encaja. Quien cumpla las 7, adelante con él, sea yo o sea otro. Si quieres que ese sea yo, tienes mis servicios y precios, mi historia y mi contacto: respondo en menos de 24 h.