Hay tres formas de tener web: la haces tú, la encargas a un freelance o la encargas a una agencia. Las tres son correctas en algún caso y un error caro en otros. Como soy freelance, te digo de entrada mi sesgo; a cambio, te doy el marco para decidir sin mí si hace falta.
Hazla tú mismo si: tienes más tiempo que dinero y la web es sencilla
Wix, Squarespace o WordPress.com te sacan del paso por 200-400 €/año si sabes lo básico y tu negocio aún valida. El coste real es tu tiempo (20-40 horas) y el techo: cuando necesites SEO serio, velocidad o algo a medida, migrarás. Bien para empezar, mal como destino.
Contrata un freelance si: quieres calidad profesional sin pagar estructura
Es el punto medio que encaja con el 80 % de los negocios: diseño y código a medida, trato directo con quien programa, precio cerrado (landing desde 199 €, corporativa 450-600 € en mi caso) y entrega en días o pocas semanas. Funciona cuando el proyecto lo puede hacer una persona senior: webs, landings, reservas, integraciones normales.
Contrata una agencia si: necesitas un equipo, no una persona
Tienda con cientos de referencias, portal con varios roles, campaña con diseño + copy + Ads coordinados, deadline inamovible con mucho en paralelo. Ahí pagas 2.000-6.000 € por organización real, y está bien pagado. Para la web corporativa de una pyme, la agencia vende equipo donde basta una persona.
Las 3 preguntas que delatan al vendehúmos (sea quien sea)
- “¿El presupuesto es cerrado por escrito?” Si hay “imprevistos” habituales, no hay presupuesto
- “¿La web, el dominio y el código son míos?” Si dependes de seguir pagando para existir, es un alquiler
- “¿Qué velocidad garantizas, medida dónde?” Pide PageSpeed con números. Quien no mide, no sabe
Quien falle una, descártalo aunque sea barato. Quien pase las tres, mira precio y feeling.
Si el marco dice “freelance”
Entonces hablamos: mis servicios y precios, cómo soy y contacto. Cuéntame tu caso en landinowebs@gmail.com o WhatsApp y te digo en 24 h si encajamos o a quién te recomiendo.